viernes, 14 de marzo de 2014

Más de 660 personas excluidas fueron contratadas gracias a La Caixa en 2012

La Obra social La Caixa facilitó el año pasado 661 puestos de trabajo a personas en riesgo de exclusión en Canarias, con lo que alcanzó un 6 por ciento de incorporaciones laborales, frente al 3 por ciento obtenido en 2011.

Esta acción fue realizada a través del programa "Incorpora", que lleva desarrollándose desde 2006 y en el que participan trece entidades sociales de las Islas, coordinadas por la Red Anagos. 

Las organizaciones sociales que se beneficiarán del acuerdo son Red Anagos, Cáritas Diocesana, Afedes, Fundación Ataretaco, Afes, Fundación Canaria Isonorte, Sinpromi, Cruz Roja, Adepsi, Adsis, Adislan, Ideo y Cear.

Este convenio con los colectivos para continuar con este programa durante el presente año fue renovado ayer con un presupuesto de 410.000 euros, informaron ayer el director territorial de La Caixa, Andrés Orozco, y la coordinadora de la Red Anagos, Catalina de Lorenzo Cáceres, durante una rueda de prensa en la que señalaron que el objetivo de esta iniciativa es demostrar el talento y el valor del colectivo e integrarlo en el ámbito laboral.
La coordinadora de la Red Anagos señaló que los 661 puestos de trabajo se distribuyeron entre 269 empresas de las Islas, después de haber contactado con 1.400. 

Un 87,36 por ciento de los contratos fueron temporales, y gran parte de ellos anuales, mientras el resto (un 12,64%) indefinidos, casi cuatro puntos más que en 2011, señaló Andrés Orozco.

Respecto al perfil de los beneficiarios del programa, Orozco detalló que a diferencia con años anteriores la mayoría fueron hombres (un 53,31%), siendo mujeres un 46,69 por ciento.

Del total de los empleados, el 27,7 por ciento padecen alguna discapacidad: el 13,2 por ciento física; el 7,5 por ciento intelectual; el 2,5 por ciento mental y el 4,4 por ciento sensorial.

El resto de las personas que consiguieron un empleo (el 72,3%) estaban en riesgo de exclusión social: un 1 por ciento eran ex reclusos; un 23,3 inmigrantes; un 17,7 por ciento jóvenes, un 7,1 por ciento mayores de 45 años; un 4,9 por ciento mujeres víctimas de violencia de género; un 1 por ciento tenían alguna toxicomanía y el resto (el 16,9%) eran personas sin techo o con sida, entre otras.

El 56 por ciento de los beneficiarios fueron contratadas en el sector empresarial, el 27 por ciento fue en la agricultura, el 11 por ciento en el industrial y el 6 por ciento en el comercio.

Para que conseguir la inserción laboral, el programa cuenta con la figura del insertor laboral. Se trata de personas que realizan la prospección de empresas, el seguimiento del proceso de formación del beneficiario, el acompañamiento laboral de las personas insertadas y el fomento de la adhesión de nuevas empresas al programa. En Canarias hay un total de 21 insertores laborales.